La atención al cliente cada vez más importante

Nuestra experiencia cuando vamos a un restaurante se compone de un cúmulo de acontecimientos y vivencias, no cabe duda de que la comida es la pieza fundamental del conjunto, pero el ambiente del establecimiento y la atención que recibamos por parte del personal de sala, serán también clave  a la hora de volver o de recomendar el restaurante a alguien cercano.

El servicio en sala, es cada vez más importante para los profesionales de la restauración, también los restaurantes de Zaragoza reconocen que la atención es clave a la hora de recibir a los clientes, elijas el que elijas seguro que te encontrarás a gusto y bien atendido.

 

Tipos de servicio en sala

Tradicionalmente se reconocen cuatro tipos de servicio en sala cada uno con sus características y su mecánica, que los hacen más o menos adecuados según las circunstancias.

El servicio emplatado o a la americana es el más utilizado en los restaurantes de carta o menú. El cocinero finaliza el emplatado en  cocina y el camarero solo debe transportar el plato finalizado hasta el comensal.

El servicio a la inglesa o de fuente a plato, ha sido el más utilizado en banquetes y grandes celebraciones. En esta ocasión la comida se prepara en cocina en grandes bandejas que el camarero lleva hasta la mesa, desde el recipiente sirve la cantidad conveniente de comida al comensal directamente en su plato.

El servicio en gueridón o a la rusa es el más exigente y profesional, se requiere un gueridón o mesa auxiliar donde se trasporta la comida en bandejas y se acerca hasta la mesa, a continuación el camarero servirá la comida en cada plato de los comensales utilizando ambas manos.

Finalmente el servicio a la francesa es el menos empleado. El camarero lleva la comida desde la cocina en bandeja y es el comensal el que se sirve, él mismo, directamente de la bandeja

 

El viaje en sala

Nuestra estancia en un restaurante empieza en el momento que entramos por la puerta y finalizará cuando nos despidamos y abandonemos el establecimiento. Todo cuenta. Cada momento desde que llegamos es una etapa de nuestro viaje gastronómico.

La recepción. Cómo nos reciben nos quedará en la memoria incluso una vez nos hayamos marchado del restaurante. La amabilidad de entrada nos hará sentir confiados y tranquilos, empezaremos con una buena primera impresión y nos animará a seguir esperando lo que vendrá.

El personal de recepción deberá ser ágil para preguntarnos si tenemos reserva, para acomodarnos de forma inmediata o informarnos del tiempo de espera que tendremos en caso de no tenerla y tener que esperar. Si nuestro caso es el segundo, siempre es agradable que el establecimiento disponga de una barra para poder tomar algo y que la espera sea más amena.

Tomar nota. Una vez acomodados en nuestra mesa y con la carta en la mano, agradeceremos que tomen nota de nuestras bebidas, por lo menos de la inicial que disfrutaremos mientras decidimos la comida, es probable esperemos a escoger la comida para elegir el vino.

El personal de sala deberá explicarnos los platos, ingredientes, procesos… así como aconsejarnos en caso de que tengamos dudas o recurramos a su conocimiento para decidirnos.

Tiempos de espera. Un buen servicio en sala es aquel que controla los tiempos entre plato y plato, para que éstos no sean excesivamente largos ni tampoco tan cortos que no podamos terminarnos la comida. El tiempo de espera tras solicitar la cuenta también es importantísimo para no estropear una velada.

Servicio en mesa. Cuando vamos a un restaurante acompañados nos gusta, por lo general, disfrutar del momento al mismo tiempo que nuestros acompañantes, por lo que las comandas deberán servirse todas a la vez y del mismo modo no nos traerán el segundo hasta que no se hayan retirado todos los primeros platos.

Si pedimos una botella de vino, deberán traérnosla cerrada y abrirla frente a nosotros, también se servirá a uno  de los comensales para que le dé el visto bueno al vino antes de servir al resto.

Para los más exigentes, en la mesa deberán servirnos los platos llenos por la izquierda y retirar los vacíos por la derecha. La bebida deberán servírnosla por la derecha y el pan por la izquierda.

La despedida. El momento de la despedida es igual de importante que el de llegada, un abandono en el último momento puede hacernos sentir defraudados y llevarnos una mala impresión del local. Si el personal que nos ha atendido durante la velada nos despide cordialmente y nos invita a volver seguramente les tomaremos la palabra.

¿Es para ti la atención al cliente un punto clave en la vista a un restaurante? ¿Qué es lo que más te gusta de un buen servicio en sala?

 

Publicaciones recientes

Deja tu comentario